Prakaraṇa 3 · Verso 35

मन एव हि सङ्कल्प-कर्तृत्वं प्रतिपद्यते

mana eva hi saṅkalpa-kartṛtvaṃ pratipadyate

La mente misma asume la autoría de la intención

El kartṛtva —ser agente, autoría— es la ilusión fundamental que Vasiṣṭha desmantela. No que la acción no ocurra: ocurren eventos, se producen efectos, cambian circunstancias. Pero la atribución de estas ocurrencias a un sujeto (ahaṅkāra) es superposición mental, no dato de la experiencia. Cuando la mano se levanta, hay levantamiento; cuando la mente dice “yo levanté la mano”, añade una entidad que no está en el levantamiento mismo. El saṅkalpa —intención— es la forma más sutil de esta atribución: no contenta con poseer la acción, la mente pretende haberla originado. Pero investigar el origen de la intención revela que surge de condiciones previas —vāsanās, estímulos, contexto— que no fueron elegidos. La quietud no requiere demostrar el determinismo: simplemente observa que el “yo que intenciona” aparece junto con la intención, no antes. No hay autor separado de la acción. El Aṣṭāvakra Gītā (XVIII.64) dice: kriyā-kāraka-kartṛtva-bhedāt saṅkalpa-janmanā —“De la distinción entre acción, instrumento y agente surge la proliferación de intenciones”. Cuando esta distinción se disuelve en la quietud, la acción continúa pero ya no busca autor. El agua fluye sin decir “yo riego”; la mente actúa sin reclamar “yo hago”.