Kodhavagga · La ira · Gāthā 222
Yo ve uppatitaṃ kodhaṃ, rathaṃ bhantaṃva vāraye; tamahaṃ sārathiṃ brūmi, rasmiggāho itaro jano.
Yo ve uppatitaṃ kodhaṃ, rathaṃ bhantaṃva vāraye; tamahaṃ sārathiṃ brūmi, rasmiggāho itaro jano.
El que frena la ira surgida como detiene un carro desbocado — a ese llamo yo auriga. Los demás solo sostienen las riendas.
Yo ve uppatitaṃ kodhaṃ rathaṃ bhantaṃva vāraye — el que frena la ira surgida como detiene un carro desbocado: uppatita es surgida, aparecida. Bhanta es desbocado, fuera de control. La ira surge repentinamente como un caballo que se desboca — el verdadero auriga la frena antes de que cause daño.
Tamahaṃ sārathiṃ brūmi — a ese llamo yo auriga: sārathi es el conductor del carro. El Buda habla en primera persona — “yo lo llamo” — dando autoridad personal a la definición. El verdadero conductor no es el que guía cuando todo va bien sino el que controla cuando el carro se desboca.
Rasmiggāho itaro jano — los demás solo sostienen las riendas: rasmiggāha es el que sostiene las riendas. La diferencia entre sostener las riendas (cuando el caballo obedece) y controlar un carro desbocado (cuando la ira surge) es la diferencia entre la práctica superficial y la real.
El verdadero test de la práctica no es la meditación sentada en condiciones ideales sino el momento en que la ira surge inesperadamente. Quien puede frenarla en ese instante es el auriga verdadero.