Caturthopadeśaḥ (Samādhi) · Verso 16

अमरत्वं च देहस्य यदा भवति योगिनः | तदा लोके प्रभुत्वं च विषयान् सेवते यदि

amaratvaṃ ca dehasya yadā bhavati yoginaḥ | tadā loke prabhutvaṃ ca viṣayān sevate yadi

Cuando surge la inmortalidad del cuerpo del yogui, entonces obtiene soberanía en el mundo, aunque disfrute de los objetos sensoriales.

Este verso presenta una visión distintiva del haṭha yoga: la liberación no requiere renunciar al mundo.

Amaratvaṃ dehasya — inmortalidad del cuerpo. El haṭha yoga aspira a la transformación corporal, no solo a la liberación del espíritu. El cuerpo se vuelve vehículo de lo divino.

Loke prabhutvaṃ — soberanía en el mundo. El yogui realizado no huye del mundo sino que lo domina. No está sujeto a las condiciones que atan a los demás.

Viṣayān sevate yadi — “aunque disfrute de los objetos sensoriales”. Esta frase es revolucionaria: el yogui puede participar en experiencias sensoriales sin perder su libertad.

Esta es la doctrina de jīvanmukti (liberación en vida) característica del tantrismo: no hay necesidad de esperar la muerte ni de renunciar a la vida para ser libre.

La Bihar School señala que esto no es licencia para la indulgencia sino descripción de un estado donde los objetos ya no atan porque el yogui ha trascendido el deseo y la aversión. Como el loto que permanece en el agua sin mojarse.

Esta visión contrasta con el ascetismo renunciante y representa la madurez del camino tántrico.