Muṇḍaka Upaniṣad · 3.2.9

स यो ह वै तत्परमं ब्रह्म वेद ब्रह्मैव भवति । नास्याब्रह्मवित्कुले भवति । तरति शोकं तरति पाप्मानं गुहाग्रन्थिभ्यो विमुक्तोऽमृतो भवति

sa yo ha vai tat paramaṃ brahma veda brahmaiva bhavati | nāsyābrahmavitkule bhavati | tarati śokaṃ tarati pāpmānaṃ guhāgranthibhyo vimukto'mṛto bhavati

Aquel que en verdad conoce a ese supremo Brahman, se vuelve Brahman mismo. En su familia no nace quien no conozca a Brahman. Cruza la pena, cruza el pecado, liberado de los nudos del corazón, se vuelve inmortal.

Este verso conclusivo de la Muṇḍaka proclama el fruto supremo del conocimiento: la identidad con Brahman y la inmortalidad.

Brahma veda brahmaiva bhavati — quien conoce a Brahman se vuelve Brahman. Esta no es una promesa futura sino una declaración de hecho. El conocimiento de Brahman no es adquirir algo nuevo sino reconocer lo que siempre hemos sido. No nos convertimos en Brahman; descubrimos que lo somos.

Nāsyābrahmavitkule bhavati — en su familia no nace quien no conozca a Brahman. Una afirmación audaz: el conocimiento tiene poder transformador que afecta a generaciones. Los Upaniṣads consideran que el linaje espiritual (paramparā) transmite no solo enseñanzas sino una cualidad de consciencia.

Tarati śokam — cruza la pena. Tarati es cruzar al otro lado, superar. El océano de la pena (śoka) que caracteriza al saṃsāra queda atrás.

Tarati pāpmānam — cruza el pecado. Pāpman incluye todo lo que nos ata: acciones negativas pasadas, tendencias (vāsanās), karma acumulado. Todo se neutraliza en el fuego del conocimiento.

Guhāgranthibhyo vimuktaḥ — liberado de los nudos del corazón (hṛdaya-granthi). Los “nudos” son los apegos, las identificaciones, las contracciones del ego que nos separan de nuestra vastedad natural. El conocimiento los corta como una espada afilada.

Amṛto bhavati — se vuelve inmortal. Amṛta no es la vida eterna del cuerpo sino la realización de que el Ātman nunca nació y nunca morirá. La inmortalidad es nuestra naturaleza, no una adquisición.