Muṇḍaka Upaniṣad · 3.1.2
समाने वृक्षे पुरुषो निमग्नोऽनीशया शोचति मुह्यमानः । जुष्टं यदा पश्यत्यन्यमीशमस्य महिमानमिति वीतशोकः
samāne vṛkṣe puruṣo nimagno'nīśayā śocati muhyamānaḥ | juṣṭaṃ yadā paśyaty anyam īśam asya mahimānam iti vītaśokaḥ
En el mismo árbol, el ser humano sumergido se lamenta, confundido por su impotencia. Pero cuando ve al otro, al Señor adorado, y su gloria, entonces queda libre de pena.
Este verso continúa la metáfora de los dos pájaros, describiendo ahora la condición del alma atrapada y el momento de su liberación.
Samāne vṛkṣe puruṣo nimagnaḥ — en el mismo árbol, el ser humano (puruṣa) está sumergido (nimagnaḥ). La palabra nimagnaḥ sugiere alguien que se ha hundido, ahogado en el océano de la experiencia, perdido en la identificación con el cuerpo-mente.
Anīśayā śocati muhyamānaḥ — se lamenta debido a su impotencia, confundido. Anīśā es la sensación de no ser dueño de sí mismo, de estar a merced de las circunstancias. Śocati es el lamento profundo, la pena existencial. Muhyamāna es la confusión, el aturdimiento.
Esta es la condición humana ordinaria: sentirse pequeño, impotente, víctima del destino, sufriente sin saber por qué.
Juṣṭaṃ yadā paśyaty anyam īśam — cuando ve al otro, al Señor adorado (īśa). El punto de inflexión: la visión del segundo pájaro. Juṣṭam significa “adorado”, “servido” — el Ātman es digno de toda veneración.
Asya mahimānam — su gloria, su grandeza. No solo ve al testigo, sino que reconoce su mahimā, su majestad infinita.
Vītaśokaḥ — libre de pena. Vīta es “ido”, “disuelto”. La pena no se suprime ni se enmascara: simplemente se disuelve al ver la verdad. El reconocimiento de nuestra naturaleza como el testigo silencioso es instantáneamente liberador.
El camino de la Upaniṣad: dejar de identificarnos con el pájaro que sufre y reconocernos como el que siempre observa en paz.