Muṇḍaka Upaniṣad · 1.1.2

अथर्वणे यां प्रवदेत ब्रह्माऽथर्वा तं पुरोवाचाङ्गिरे ब्रह्मविद्याम् । स भारद्वाजाय सत्यवाहाय प्राह भारद्वाजोऽङ्गिरसे परावराम्

atharvaṇe yāṃ pravadet brahmātharvā taṃ purovācāṅgire brahma-vidyām | sa bhāradvājāya satyavāhāya prāha bhāradvājoṅgirase parāvarām

Aquel conocimiento que Brahmā le comunicó a Atharva, Atharva lo enseñó luego a Aṅgiras, y él lo transmitió a Bhāradvāja el portador de la verdad, quien a su vez se lo comunicó a Aṅgiras —el que conoce lo superior e inferior.

Aquí se detalla la línea de transmisión (paramparā) que conecta al aspirante moderno con el origen de la enseñanza. Cada maestro recibe, integra y transmite, añadiendo su propia realización.

Satyavāha — el que porta la verdad. El conocimiento no es información que se puede simplemente transferir; requiere un vehículo, alguien que lo encarne. Bhāradvāja es tal portador.

Parāvarām — lo superior y lo inferior. Este compuesto sánscrito indica que el maestro comprende tanto el conocimiento trascendente (parā) como el inmanente (aparā). No rechaza el mundo sino lo trasciende desde el conocimiento.

La mención de Aṅgiras dos veces sugiere una tradición fluida donde la enseñanza circula, refinándose en cada generación. No es un linaje rígido sino vivo.

Para el yogui, esto significa que el estudio debe ir acompañado de guía. Los textos sagrados, por más claros que parezcan, requieren la llave que solo quien ha recorrido el camino puede proporcionar.