Caturthopadeśaḥ (Samādhi) · Verso 82
रसायनं च दिव्यौषधं तथा | मनसो निरोधे तु गुरुवाक्यं परं स्मृतम्
rasāyanaṃ ca divyauṣadhiṃ tathā | manaso nirodhe tu guruvākyaṃ paraṃ smṛtam
Rasāyanas y medicinas divinas también; pero para el control de la mente, la palabra del guru se recuerda como lo supremo.
Este verso compara diferentes métodos para aquietar la mente. Rasāyana — las preparaciones alquímicas y rejuvenecedoras de la tradición ayurvédica — pueden ayudar. Divyauṣadhi — hierbas y medicinas divinas o especiales — también tienen efecto.
Pero manaso nirodhe — para el verdadero cese de las fluctuaciones mentales — guruvākyaṃ paraṃ smṛtam — la palabra del guru se recuerda como suprema. Ninguna sustancia externa iguala el poder de la instrucción directa del maestro realizado.
La Bihar School explica que la palabra del guru no es mera información verbal. Cuando un maestro auténtico habla desde su realización, sus palabras portan śakti — energía transformadora. Lo que llevaría años de práctica puede transmitirse en un instante de gracia. Esto no elimina la necesidad de práctica personal, pero la potencia enormemente. Svātmārāma, habiendo enseñado tantas técnicas, reconoce aquí que la transmisión viva del linaje es irreemplazable.