Caturthopadeśaḥ (Samādhi) · Verso 33

वायुर् बद्धो मनो बद्धं बिन्दुश् चित्तं च निश्चलम् | नाद-सिद्धौ भवेत् सिद्धिः संशयो नास्ति कश्चन

vāyur baddho mano baddhaṃ binduś cittaṃ ca niścalam | nāda-siddhau bhavet siddhiḥ saṃśayo nāsti kaścana

Cuando el aire está atado, la mente está atada; cuando el bindu está fijo, la mente está inmóvil. En el logro del nāda está el logro; no hay duda alguna.

Este verso sintetiza la correlación entre los diferentes niveles de práctica:

Vāyur baddho mano baddham — aire atado, mente atada. El control del prāṇa automáticamente controla la mente. Esta es la premisa fundamental del haṭha yoga, establecida desde el Capítulo 2.

Bindu citta niścalam — bindu fijo, mente inmóvil. Bindu es la gota de esencia vital; cuando se retiene y no se dispersa, la mente alcanza estabilidad perfecta.

Nāda-siddhau bhavet siddhiḥ — en el logro del nāda está el logro. Siddhi aquí significa tanto dominio técnico como realización espiritual. Quien domina la práctica del nāda alcanza el objetivo.

Saṃśayo nāsti kaścana — no hay duda alguna. Svātmārāma afirma con absoluta certeza la eficacia de este camino.

La Bihar School señala tres vías correlacionadas:

  1. Prāṇāyāma — control del vāyu
  2. Vajrolī/conservación — retención del bindu
  3. Nāda yoga — absorción en el sonido

Cada una afecta las otras; dominar cualquiera facilita las demás. El nāda se presenta como la vía más directa porque integra las otras.