Caturthopadeśaḥ (Samādhi) · Verso 32
सर्वे नादा-नुसन्धाने लयं यान्ति मनोन्मनौ | तत्र वेदे-तरे वार्ता चेतश् चेतयति क्व वा
sarve nādānusandhāne layaṃ yānti manonmanau | tatra vedētare vārtā cetaś cetayati kva vā
En la investigación del nāda, todos se disuelven en el estado sin mente. Allí, ¿de qué sirve discutir los Vedas u otras cosas? ¿Dónde está la mente que conoce?
Este verso celebra la superioridad de la experiencia directa:
Nādānusandhāne — en la investigación del nāda. Anusandhāna implica búsqueda sistemática, seguimiento persistente del sonido interno.
Sarve layaṃ yānti — todos se disuelven. No solo los pensamientos sino todas las distinciones: sujeto-objeto, interno-externo, conocedor-conocido.
Manonmanau — en el estado sin mente o más allá de la mente. El destino de la práctica del nāda.
Vede-tare vārtā — discusión sobre los Vedas u otras cosas. Cuando se alcanza la experiencia directa, los debates escolásticos pierden relevancia.
Cetaś cetayati kva vā — ¿dónde está la mente que conoce? Pregunta retórica devastadora: en manonmanī no hay mente separada que pueda evaluar, comparar o discutir.
La Bihar School interpreta esto como recordatorio de la limitación inherente del conocimiento verbal. Los Vedas son mapas; la práctica del nāda es el territorio. Una vez llegados, los mapas sobran.
Este versículo expresa la actitud característica del haṭha yoga: pragmática, experiencial, impaciente con la teoría que no conduce a la práctica.