Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 136

विषं तत्र वहन्ती या धारारूपं निरन्तरम्।

viṣaṃ tatra vahantī yā dhārārūpaṃ nirantaram|

El veneno que fluye allí, transportado en forma de corriente sin interrupción.

Este verso continúa la descripción del flujo veneno solar, ahora enfatizando su forma: dhārārūpa, es decir, con la forma o apariencia de una corriente, un chorro continuo. La imagen es la de un líquido que cae sin pausa, evocando tanto destrucción como una cierta inevitabilidad fisiológica que el yogui debe aprender a gestionar.

Dhārā es un término rico: designa una corriente de agua, un hilo de líquido, incluso una lluvia. Al combinarse con rūpa (forma, apariencia), la expresión dhārārūpaṃ confiere al veneno una presencia casi tangible y visual. Nirantaram —sin intervalo, sin pausa— es sinónimo de santatam del verso anterior, insistiendo en la cronicidad del fenómeno.

En el contexto de la Śivasaṃhitā, estos versos forman parte de una descripción del cuerpo sutil que culmina en instrucciones meditativas. La corriente de veneno solar no es una condena, sino un dato fisiológico que el practicante avanzado puede transformar mediante la activación del principio lunar. La meditación en los centros interiores (cakra) es el antídoto propuesto por el texto.