Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 155

ततस्तद्वन्ध्रे) सुषुम्णायां स्थिता नाडी चित्रा स्यान्मम वल्लभे ।

tatastadvandhre) suṣumṇāyāṃ sthitā nāḍī citrā syānmama vallabhe |

Desde allí, en esa cavidad, dentro de la suṣumṇā, existe el nāḍī llamado citrā, oh amada mía. Cuando la mente del yogui se absorbe en el Gran Dios llamado Kula, entonces se alcanza la plenitud del samādhi y el yogui obtiene firmeza.

Este verso introduce el citrā nāḍī, el canal más sutil dentro de la suṣumṇā, y lo vincula directamente con la experiencia del samādhi. La estructura es reveladora: no basta con activar el canal central; es dentro de su canal más interior donde la conciencia finalmente reposa. La absorción en el Gran Dios (Kula) no es un acto de fe sino el resultado de una penetración progresiva en capas cada vez más sutiles del ser.

El término citrā significa literalmente «brillante, variegada, maravillosa». En la anatomía sutil del Hatha Yoga, la suṣumṇā contiene en su interior la vajriṇī nāḍī, y dentro de ésta la citrā o brahmanāḍī, el canal luminoso por el que asciende la kuṇḍalinī hasta el brahmarandhra. Kula aquí tiene resonancias tántricas específicas: designa la totalidad de la energía śāktica manifestada, el cuerpo del Absoluto.

El texto está formulado como una enseñanza íntima —«oh amada mía» (mama vallabhe)— lo que lo inscribe en el género del diálogo entre Śiva y Pārvatī, característico de los Āgamas y tantras. Esta forma dialógica no es meramente literaria: implica que el conocimiento más elevado se transmite en el contexto de la relación, de la confianza entre maestro y discípulo, o entre los principios cósmicos masculino y femenino.