Daṇḍavagga · El castigo · Gāthā 134

Sace neresi attānaṃ, kaṃso upahato yathā; esa pattosi nibbānaṃ, sārambho te na vijjati.

Sace neresi attānaṃ, kaṃso upahato yathā; esa pattosi nibbānaṃ, sārambho te na vijjati.

Si te mantienes en silencio como un gong roto, has alcanzado el nibbana; la agresividad no se encuentra en ti.

Sace neresi attānaṃ — si te mantienes en silencio: neresi viene de na iresi (no te agitas). La imagen del silencio activo — no la pasividad sino la decisión consciente de no reverberar.

Kaṃso upahato yathā — como un gong roto: el gong roto (upahata kaṃsa) no resuena cuando es golpeado. No devuelve el sonido porque su estructura ya no transmite la vibración. La imagen es precisa: no es que se reprima — simplemente ya no tiene la capacidad de reaccionar compulsivamente.

Esa pattosi nibbānaṃ — has alcanzado el nibbana: la ecuanimidad ante la provocación es descrita como nibbana mismo. No como un paso previo sino como la meta. No resonar ante el golpe es la paz.

Sārambho te na vijjati — la agresividad no se encuentra en ti: sārambha (agresividad, confrontación) simplemente no existe en el ser ecuánime. No se reprime, no se controla — no está. Como el sonido en el gong roto: no es que se contenga, es que el mecanismo de producción ha cesado.