Dvitīyopadeśaḥ (Āsana) · Verso 10

पद्मासनं तु यो धीमान्भवबन्धविमोचनम् | सर्वपापप्रशमनं दुर्लभं यतिनां तथा ||

padmāsanaṃ tu yo dhīmānbhava bandha vimocanam | sarvapāpapraśamanaṃ durlabhaṃ yatināṃ tathā ||

El inteligente que practica el Padmāsana, liberador del vínculo del devenir, pacificador de todos los pecados, es también difícil de obtener incluso para los renunciantes.

Las recompensas del loto: liberación del ciclo de nacimientos (bhavabandha-vimocana), purificación kármica (sarva-pāpa-praśamana). Estos no son frutos ordinarios; son transformaciones existenciales.

La última frase es una advertencia velada: incluso los yatis, los renunciantes dedicados, encuentran difícil dominar esta postura. El loto requiere perseverancia. No se trata de forzar las rodillas sino de permitir que las caderas se abran gradualmente, mes tras mes, año tras año.

El practicante moderno debe entender: el loto es una práctica de por vida. No importa cuán profundo sea hoy; importa la dirección del movimiento.