Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 36
मुद्रा कामदुघा ह्येषा साधकानां मयोदिता ।
mudrā kāmadughā hyeṣā sādhakānāṃ mayoditā |
Esta mudrā es la vaca que colma los deseos de los sādhakas; así la he declarado yo.
La imagen de kāmadughā —la vaca de los deseos que mana todo lo que se pide— es una de las metáforas más antiguas de la literatura védica y aparece ya en el Ṛgveda. Śiva la aplica aquí a la mudrā para indicar que ésta, bien practicada, satisface todos los objetivos del sādhaka sin que éste tenga que perseguir cada fruto por separado. La práctica es la fuente; los resultados son consecuencia natural.
Kāmadughā combina kāma (deseo) con dugh-, de la raíz duh (ordeñar, exprimir). El sufijo -ā feminiza el compuesto identificándolo con la vaca mítica Kāmadhenu, que aparece también en el Mahābhārata y en los Purāṇas. Sādhakānāṃ es el genitivo plural de sādhaka, el «hacedor de práctica», el que realiza el sādhana. La partícula hi (ciertamente, en verdad) refuerza la afirmación con autoridad.
El verso cierra con mayoditā —«declarada por mí», por Śiva mismo—, otorgando a la enseñanza el peso de la revelación directa. En la cosmología tántrica, las enseñanzas que provienen de Śiva no son meras instrucciones técnicas sino vibración primordial (spanda) que lleva en sí misma la semilla de la transformación que describe.