Praśna Upaniṣad · 3..3

आत्मन एष प्राणो जायते । यथैषा पुरुषे छायैतस्मिन्नेतदाततम् । मनोकृतेनायात्यस्मिञ्शरीरे

ātmana eṣa prāṇo jāyate | yathaiṣā puruṣe chāyaitasminn etad ātatam | manokṛtenāyāty asmiñ śarīre

Este prāṇa nace del Ātman. Como la sombra está extendida sobre una persona, así (prāṇa) está extendido sobre Esto (Ātman). Viene a este cuerpo por la acción de la mente.

Este verso responde a la tercera pregunta de la Praśna Upaniṣad: “¿De dónde surge el prāṇa?” La respuesta es profunda: el prāṇa emana del Ātman mismo.

Ātmana eṣa prāṇo jāyate — este prāṇa nace del Ātman. El prāṇa no es una fuerza separada que entra en nosotros desde fuera. Es una emanación, una proyección del Ser. Así como el sol emite rayos, el Ātman emite prāṇa.

Yathā puruṣe chāyā — como la sombra de una persona. La metáfora es precisa: la sombra depende completamente de la persona pero no es la persona. No tiene existencia independiente. Así el prāṇa depende del Ātman pero no es idéntico a él.

Etasminn etad ātatam — está extendido sobre Esto. El prāṇa se extiende sobre el Ātman como un velo, como una proyección. No puede existir sin su fuente, pero tampoco es separable de ella.

Manokṛtenāyāty asmin śarīre — viene a este cuerpo por la acción de la mente. Aquí está el mecanismo: la mente (manas) es el intermediario. Los deseos mentales (saṅkalpa) atraen al prāṇa a encarnarse en un cuerpo particular.

Para el yogui, esta enseñanza es fundamental: el prāṇa que trabajamos en prāṇāyāma no es simplemente aire ni energía física. Es la sombra del Ātman, la manifestación más cercana del Ser en el mundo de la forma. Trabajar con prāṇa es trabajar con algo íntimamente conectado a nuestra naturaleza más profunda.