Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 43
शिवसंहिता
śivasaṃhitā
Quien ha perfeccionado la Yonimudrā, ¿qué no puede lograr en este mundo? Sentado en padmāsana, libre de pereza, el yogui abandona el suelo y se mueve por el aire en virtud de esta mudrā.
La pregunta retórica —«¿qué no puede lograr?»— es un recurso literario del Sanskrit shāstric: la negación de límites expresa la plenitud de los poderes otorgados. El siddhi específico mencionado aquí es laghiman, la levitación o ligereza extrema, considerado en el sistema de los ocho grandes poderes (aṣṭamahāsiddhi) como la capacidad de viajar por el espacio. La imagen de padmāsana como base de este logro es técnicamente precisa.
Ātandrita —«libre de pereza, no adormecido»— es la condición actitudinal del yogui capaz: tandra (somnolencia, letargo) es el enemigo que el Śivasaṃhitā menciona recurrentemente como obstáculo para la práctica profunda. La negación del prefijo a- no simplemente indica energía física sino praśānta tejānvita: calmado y luminoso a la vez, sin la dualidad entre esfuerzo y relajación.
En la cosmología del yoga medieval, ākāśagamana —el movimiento por el espacio— no se interpretaba necesariamente como levitación física sino como la capacidad de la conciencia de operar más allá de las limitaciones corporales ordinarias. El texto sitúa el siddhi inmediatamente después de la descripción técnica, siguiendo el patrón narrativo típico de los textos tántricos: práctica → dominio energético → poderes supranormales.