Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 42
सम्पूर्णहृदयो योगी भवत्न्येतानि योगिनः ।
sampūrṇahṛdayo yogī bhavatnyetāni yoginaḥ |
Si en el curso de esta práctica el yogui puede unir el apāna con el prāṇa, ello se convierte naturalmente en la Yonimudrā; el yogui de corazón pleno alcanza estos [frutos].
Este verso señala un punto de convergencia técnica: cuando el Mūla-bandha alcanza su perfección, prāṇa y apāna se fusionan espontáneamente, y esa fusión es precisamente la Yonimudrā —el gran sello uterino que contiene la energía en su fuente. La secuencia Mūla-bandha → unión prāṇa-apāna → Yonimudrā describe una progresión de profundidad creciente.
Sampūrṇahṛdaya —«de corazón pleno, completo»— es el epíteto del yogui que ha madurado en su práctica; sampūrṇa (completamente lleno, pleno) califica una disposición interna que no es perfeccionismo sino disponibilidad total. Yonimudrā —«sello de la fuente»— no es aquí solo una técnica sino el estado resultante de la unión de las energías opuestas: apāna ascendente y prāṇa descendente se neutralizan en el centro del cuerpo sutil.
La identificación entre Mūla-bandha y Yonimudrā como formas sucesivas del mismo acto técnico es específica del Śivasaṃhitā y no aparece con igual claridad en la Haṭhapradīpikā. Esto refleja la orientación más claramente tántrica del texto: mientras que la Haṭhapradīpikā tiende a tratar cada técnica de forma relativamente autónoma, el Śivasaṃhitā enfatiza la fluidez entre técnicas y la emergencia de estados más profundos a partir de los más superficiales.