Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 41

भवेदभ्यासतो वायुः सुषुम्णामध्यसङ्गतः ।

bhavedabhyāsato vāyuḥ suṣumṇāmadhyasaṅgataḥ |

A través de la práctica, el vāyu se une al centro de la suṣumnā; presionando firmemente el ano con el talón, el practicante conduce el apāna hacia arriba. Este es el Mūla-bandha, destructor del deterioro y la muerte.

El Mūla-bandha —«cierre raíz»— es aquí definido por su resultado más profundo: vāyu entrando en suṣumnā, el canal central. No es un fin en sí mismo sino el catalizador de la canalización del prāṇa. La imagen del talón presionando el ano es técnica posturalmente específica —correspondiente a siddhasana o muktāsana— no meramente metafórica.

Suṣumnā —literalmente «la muy benévola», de su- (muy bien) y ṣumna (gracia, favor)— es el canal medular sutil que corre por el interior del eje vertebral. Madhyasaṅgata combina madhya (centro, medio) con el participio de sam-gam- (unirse, confluir): el vāyu no solo entra en suṣumnā sino que se instala en su interior central, el brahmanāḍī. Abhyāsataḥ (por la práctica) es el instrumental causal que señala la única puerta de acceso.

El epíteto del Mūla-bandha como jarāmṛtyunāśaka —destructor de la vejez (jarā) y la muerte (mṛtyu)— no es hipérbole retórica sino expresión de una comprensión fisiológica: el descenso del apāna se asocia con los procesos catabólicos (deterioro, eliminación), mientras que su inversión activa los procesos anabólicos (regeneración, vitalidad). La práctica regular del Mūla-bandha se considera en la tradición un agente de rejuvenecimiento (rasāyana) somático.