Prakaraṇa 5 · Verso 3

यदा न पश्यते किंचिन् निद्रायां सुप्तचेतसः । तथा समाधिं सम्प्रेक्ष्य किंचिन् नास्ति तदा पुनः ॥

yadā na paśyate kiṃcin nidrāyāṃ suptacetasaḥ | tathā samādhiṃ samprekṣya kiṃcin nāsti tadā punaḥ ||

Así como en el sueño profundo no se ve nada porque la mente duerme, así en el samādhi, al contemplar, nada existe entonces.

La comparación entre sueño profundo (supti) y samādhi es un lugar común de la literatura yoga que aquí recibe una formulación particularmente nítida. No se trata de decir que samādhi es como dormir —de hecho, el Kaṭha Upaniṣad y posteriormente Śaṅkara insisten en que el durmiente no conoce Brahman— sino de aislar un aspecto estructural: la ausencia de objeto.

En el sueño profundo no hay objetos porque el instrumento de objetivación está inoperante. En el samādhi no hay objetos porque el sujeto-objeto se ha disuelto en su fuente común. La diferencia crucial es que en supti hay avidyā latente, semillas de ignorancia que reactivarán la proyección al despertar. En samādhi hay prajñā, sabiduría directa que, al retornar, no reinstala la dualidad sino que la trasciende operativamente. Esta es la diferencia entre un mukta y un durmiente: ambos están sin objetos, pero uno lo sabe.