Prakaraṇa 5 · Verso 42

निरुपाख्यस्य वस्तुनो न किंचिद् विद्यते गुणः । चिदात्मानो निरुपाख्यो न तस्य गुण-विस्तरः ॥

nirupākhyasya vastuno na kiṃcid vidyate guṇaḥ | cidātmāno nirupākhyo na tasya guṇa-vistaraḥ ||

De lo que no tiene descripción, no hay ninguna cualidad; el Ser-Conciencia no tiene descripción, por tanto no tiene extensión de cualidades.

“Nirupākhyatva” —indescriptibilidad— es la propiedad ontológica del ātman: no es que no sepamos describirlo sino que no puede ser descrito porque toda descripción presupone distinciones y el ātman es a-dvaita, no-dual. Las cualidades (guṇas) son siempre relativas: algo es grande en relación con lo pequeño, algo es bueno en relación con lo malo. Brahman no admite relaciones; por tanto, no admite guṇas.

Esto no significa que Brahman sea “indiferenciado” en sentido de homogéneo e insípido. Significa que su riqueza no es riqueza de atributos sino riqueza que trasciende los atributos. Como el espacio no es “incoloro” en el sentido de que carece de color; es la condición de posibilidad de todo color, incluido el “sin color”. Brahman no es “sin guṇas” como privación; es “más allá de guṇas” como trascendencia.

El Aṣṭāvakra Gītā (III.13) dice: “El yogī carece de nombre y forma”. No es que no tenga nombre y forma; es que no se identifica con ninguno. El nombre y la forma siguen funcionando en el mundo de la convención (vyavahāra), pero el yogī sabe que son convenciones. El Haṭha Pradīpikā (IV.79) describe al yogī liberado: “No hay nada que se apegue a él ni nada a lo que él se apegue”. La no-descripción es la descripción más precisa de alguien que ya no necesita describirse porque ya no se confunde con lo descrito.