Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 102
गुरूपदिष्टमार्गेण प्रत्यहं यः समाचरेत्।
gurūpadiṣṭamārgeṇa pratyahaṃ yaḥ samācaret|
Aquel que cada día practica siguiendo el camino enseñado por el guru...
Este verso, que funciona como apertura de una cláusula condicional que se completa en los versos siguientes, establece dos condiciones esenciales para el éxito: la guía del maestro (gurūpadiṣṭa) y la práctica diaria (pratyahaṃ). No basta con conocer el método; debe ser ejecutado sin interrupción y bajo una transmisión legítima.
El compuesto gurūpadiṣṭamārgeṇa combina guru (maestro, el ‘pesado’ o ‘grave’), upadiṣṭa (instruido, señalado) y mārga (camino, senda). La forma instrumental indica que el camino del guru es el vehículo de la práctica, no un complemento opcional. Samācaret, del verbo ā-car con el prefijo sam-, implica una ejecución completa, ordenada y continua.
En la tradición tántrica y haṭhayóguica, la transmisión directa guru-discípulo (dīkṣā) no es meramente pedagógica sino iniciática. Sin ella, las técnicas descritas en este capítulo —mudrās, bandhas, despertar de kuṇḍalinī— se consideran potencialmente ineficaces o incluso peligrosas. El texto subraya que el mapa correcto solo se recibe de quien ya ha recorrido el territorio.