Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 60
जालन्धरबन्धकथनम्। बद्धागलशिराजालं हृदये चिबुकं न्यसेत्।
jālandharabandhakathanam| baddhāgalaśirājālaṃ hṛdaye cibukaṃ nyaset|
Exposición del Jālandhara-bandha. Habiendo atado la red de tendones del cuello, coloca el mentón en el pecho. La eyaculación del bindu es muerte; su retención es vida; por ello el yogui debe preservar su bindu con gran cuidado.
Este verso contiene una de las sentencias más lapidarias del texto: maraṇaṃ bindupātena, jīvanaṃ bindudhāraṇe — «muerte por la caída del bindu, vida por su retención». La ecuación es directa y sin matices: el ciclo vital entero gira en torno a la economía del bindu. No es ascetismo sino alquimia: retener no significa suprimir sino transformar.
La primera parte del verso describe el Jālandhara-bandha de forma anatómica: agalaśirājāla —«la red de tendones del cuello»— emplea jāla (red, malla) para describir el entramado muscular y tendinoso cervical que se «ata» o «cierra» con la contracción del cuello. Hṛdaye cibukaṃ nyaset —«coloca el mentón en el corazón»— es la instrucción clásica de llevar el cibuka (mentón, mandíbula inferior) hacia el hṛdaya (corazón, pecho). La posición crea el cierre de la garganta que impide la caída del amṛta.
Bindupāta —«la caída del bindu»— no se refiere únicamente a la eyaculación física sino a cualquier dispersión de la energía creativa concentrada: el orgasmo mental, el derroche de vitalidad en actividades dispersas, la pérdida de atención. El Jālandhara-bandha actúa como la «llave» cervical que cierra el conducto superior por donde el bindu podría derramarse hacia abajo: su función es preservar el soma en la región craneal donde puede ser asimilado por la conciencia.