Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 59
सा प्राणसदृशी मुद्रा यस्मिन्कस्मिन्न दीयते ।
sā prāṇasadṛśī mudrā yasminkasminna dīyate |
Yo soy el bindu, la Śakti es el fluido generativo; cuando ambos se combinan, el yogui alcanza el estado del éxito y su cuerpo se vuelve radiante y divino. Esta mudrā, igual al prāṇa, no debe darse a cualquiera.
Śiva declara aquí la ecuación ontológica fundamental del tantrismo no dual: ahaṃ binduḥ, «yo soy el bindu». No es una instrucción técnica sino una auto-revelación: el Señor se identifica con el principio seminal, la gota de conciencia condensada que subyace a toda manifestación. Śakti es el rajas, el fluido activo y expansivo. Su unión en el cuerpo del yogui no es un acto técnico sino la realización del misterio cosmogónico en miniatura.
Prāṇasadṛśī —«igual al prāṇa, semejante al prāṇa»— usa sadṛśī (semejante, igual, del mismo rango) para establecer que esta mudrā tiene el mismo valor existencial que la vida misma. No es comparable con ninguna otra enseñanza o técnica porque opera en el nivel donde la energía y la conciencia son todavía indiferenciadas. Yasminkasminna dīyate —«no debe darse a quienquiera que sea»— es la negación de la transmisión indiscriminada.
El estado prometido —siddhibhāva, «el estado del éxito»— y la divyatā (divinidad) del cuerpo resultante expresan la meta del hatha yoga tántrico: no la desencarnación mística sino la divinización del cuerpo físico, su transmutación en divyadeha, el cuerpo divino indestructible que los Nātha siddhas consideraban el signo externo de la realización completa. El cuerpo radiante (dīptadeha) que brilla es la manifestación visible del amṛta acumulado.