Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 192

तस्माद्गलितपीयूषं पिबेद्योगी निरन्तरम्।

tasmādgalitapīyūṣaṃ pibedyogī nirantaram|

Por tanto, el yogui debe beber sin cesar el néctar (pīyūṣa) que destila desde lo alto; que aprenda el mantra del guru y lo repita sin ni prisa ni lentitud excesiva, comprendiendo la relación mística entre las letras.

El «beber del néctar que destila» (galita-pīyūṣa-pāna) es la práctica física del viparīta-karaṇī y el khecarī-mudrā: invertir el flujo descendente del soma/amṛta para que la conciencia lo absorba antes de que el fuego digestivo lo consuma. Este néctar es literal en el sistema tántrico: la glandularidad de la experiencia espiritual.

Galita = que fluye/destila (gal = caer gota a gota), pīyūṣa = néctar de los dioses, pibeta = que beba, nirantaram = sin interrupción. Las instrucciones sobre el ritmo del japa (ni demasiado rápido ni demasiado lento) reflejan la comprensión de que el mantra tiene una velocidad óptima que sintoniza con el ritmo del prāṇa.

La antigua tradición védica del soma encuentra en este verso su equivalente interior: lo que los sacerdotes del Ṛgveda buscaban en el jugo de una planta ritual, el yogui tántrico lo descubre dentro. El soma del sahasrāra es la destilación de toda la práctica: cuando la kuṇḍalinī alcanza la coronilla, se derrama el néctar que los textos védicos describieron mitológicamente. El círculo se cierra.