Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 191
निरन्तरकृते ध्याने जगद्विस्मरणं भवेत्।
nirantarakṛte dhyāne jagadvismaraṇaṃ bhavet|
En la meditación continua, el olvido del mundo surge de manera natural; en el corazón reside el bīja del amor (klīm) y en el entrecejo el bīja de Śakti (strīm), radiante como decenas de millones de lunas.
El jagad-vismaraṇa (olvido del mundo) no es una disociación patológica sino el efecto natural de la conciencia encontrando algo más real que el mundo ordinario. No se olvida el mundo por rechazo sino por absorción: cuando la profundidad interna se revela, la superficie pierde su poder de distracción. Los tres bījas (aim, klīm, strīm) mapean los centros corporales de la vidyā suprema.
Jagad = mundo, universo, vismaraṇa = olvido (vi = fuera/lejos, smaraṇa = recuerdo), klīm es el kāma-bīja o bīja del deseo amoroso asociado con Kṛṣṇa y también con Kāmākhyā, strīm o hrīm es el māyā-bīja de Śakti asociado con su poder de velo y revelación.
Los tres bījas (aim-klīm-strīm) del mūlādhāra, el corazón y el Ajñā forman la base de la Tripurā Sundarī vidyā, la gran mantra de la diosa de los tres mundos. En la tradición śrīvidyā, esta tríada mantrátrica es el corazón de toda la práctica esotérica del sur de la India, cuya culminación es el Śrī Yantra y la adoración de la parādevī (diosa suprema) como conciencia misma.