Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 190
चित्तवृत्तिर्यदा लीना कुलाख्ये परमेश्वरे ।
cittavṛttiryadā līnā kulākhye parameśvare |
Cuando las modificaciones del citta se disuelven en el Señor supremo llamado kula, ese es el verdadero laya; en el loto de cuatro pétalos del mūlādhāra reside el bīja del habla, brillante como el relámpago.
La definición precisa del laya (disolución) se ofrece aquí: las modificaciones del citta que se disuelven en el Señor kula supremo. No es la supresión forzada de los pensamientos sino su natural retorno al origen cuando el citta ha encontrado su fuente. El bīja del habla (aim, identificado con Sarasvatī) en el mūlādhāra indica que incluso el lenguaje tiene sus raíces en la base misma del ser.
Citta-vṛtti son las modificaciones del campo de conciencia (citta = campo de conciencia, vṛtti = remolino, modificación), līnā disuelta/absorbida, kula-ākhya llamado kula (ākhya = llamado, nombrado), parameśvara el Señor supremo. El bīja del habla en el mūlādhāra refleja la doctrina parāvāk: el habla en su forma más primordial.
La conexión entre la disolución de las modificaciones mentales (citta-vṛtti-nirodha en terminología patañjaliana) y el bīja del habla en el mūlādhāra revela la integración tántrica del yoga del sonido con el yoga de la conciencia. El mantra no es exterior al sistema: su raíz vibratoria reside precisamente en el centro más denso, recordándonos que la creación entera es vibración sonora emergiendo de la consciencia.