Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 87

अहं बिन्दू रजः शक्तिरुभयोर्मेलनं यदा ।

ahaṃ bindū rajaḥ śaktirubhayormelanaṃ yadā |

Yo soy el bindu, el rajas es Śakti; cuando ambos se unen, el yogui alcanza el estado del éxito y su cuerpo se vuelve divino y resplandeciente.

Este verso repite la declaración ontológica del verso 59 con una variación que aclara la estructura cosmológica: Śiva habla en primera persona —ahaṃ binduḥ, «yo soy el bindu»— y el rajas es identificado explícitamente como Śakti, la energía creadora femenina. La cópula no es el encuentro de dos seres separados sino la reunión de dos aspectos del único Ser cósmico.

El compuesto ubhayormelana —«la unión de ambos»— usa melana (de la raíz mil-, encontrarse, converger), que en la tradición alquímica india describe la fusión de metales en el crisol. El encuentro de bindu y rajas no es una suma sino una síntesis: de su unión emerge algo cualitativamente diferente, como el agua surge de la combinación de hidrógeno y oxígeno. Este nuevo estado es el siddhibhāva —el estado del éxito— que transforma el cuerpo en dīpta (resplandeciente, luminoso).

La divinización del cuerpo (divyatā) como resultado de la unión interna de bindu y rajas es la expresión somática de la realización no dual: el cuerpo ordinario, hecho de los mismos elementos que el universo, se convierte en un vehículo transparente de la conciencia cuando su energía más concentrada —el bindu-rajas— es unificada y elevada. El cuerpo divino del Śivasaṃhitā no es un cuerpo etéreo post-mortem sino el cuerpo vivo transfigurado por la práctica.