Śvetāśvatara Upaniṣad · 3..19

निरञ्जनः परिलीनो देहाद्बहिर्देहिनो ह्येष निरञ्जनो निराकारो निराकाङ्क्षः सोऽहमस्मि निर्विकल्पो निर्विकारो निर्विचारः सदाशिवः

nirañjanaḥ parilīno dehādbahirdehino hyeṣa nirañjanao nirākāro nirākāṅkṣaḥ so'hamasmi nirvikalpo nirvikāro nirvicāraḥ sadāśivaḥ

Sin mancha, más allá del cuerpo, interior al habitante del cuerpo, sin forma, sin deseos —yo soy Él, libre de pensamientos, sin modificaciones, sin deliberación, el Siempre-Auspicioso.

La afirmación culminante: so’ham asmi —“yo soy Él”. No soy el cuerpo, no soy la mente, no soy el ego que dice “yo” —soy el nirañjana (sin manchas), nirākāra (sin forma), nirākāṅkṣa (sin deseos). Esta no es arrogancia sino reconocimiento: lo que buscaba afuera soy yo mismo. En nuestra práctica de yoga, Sādāśiva (el siempre auspicioso) es nuestro verdadero nombre. El estado nirvikalpa (libre de conceptualización) no es vacío sino plenitud absoluta, el Ātman como pureza sin causa.