Caturthopadeśaḥ (Samādhi) · Verso 75

न जानाति च बाह्यार्थं न जानात्यन्तरार्थकम् | न विजानाति चात्मानं स योगी लयसम्प्लुतः

na jānāti ca bāhyārthaṃ na jānātyantarārthakam | na vijānāti cātmānaṃ sa yogī layasamplutaḥ

No conoce los objetos externos ni conoce los internos; ni siquiera conoce al sí mismo: ese yogui está sumergido en la disolución.

Este verso profundiza la descripción del estado de laya. Bāhyārtha — objetos externos, el mundo sensorial — no son conocidos. Antarārthaka — objetos internos, pensamientos y sensaciones — tampoco. La percepción ordinaria, tanto exteroceptiva como interoceptiva, ha cesado.

Más sorprendente: na vijānāti cātmānam — ni siquiera conoce al sí mismo. ¿Cómo puede haber experiencia sin un experienciador? Este es el misterio del samādhi nirvikalpa: la consciencia permanece pero sin objeto ni sujeto diferenciados. No hay un “yo” que observe nada.

Layasampulata — sumergido, inundado por la disolución. Laya literalmente significa “disolución” o “absorción”. El yogui no ha desaparecido; se ha disuelto en la consciencia pura que es previa a la distinción sujeto-objeto. La Bihar School advierte que este estado, aunque profundo, no es el objetivo final: debe haber retorno e integración. El samādhi que excluye el mundo es incompleto.