Śvetāśvatara Upaniṣad · 4..16
तदेतदक्षरं ब्रह्म तदेतदक्षरं परमं तद्ब्रह्म तद्परं तद्ब्रह्म तद्विद्वान् ब्रह्मा भवति निरात्मा निराकाङ्क्षः सोऽश्नुते सार्वभौमान् सुखान् स एवं वित्तः
tadetadakṣaraṃ brahma tadetadakṣaraṃ paramaṃ tadbrahma tadparaṃ tadbrahma tadvidvān brahmā bhavati nirātmā nirākāṅkṣaḥ so'śnute sārvabhaumān sukhān sa evaṃ vittaḥ
Eso es este Brahman inmortal, eso es este Brahman supremo. Ese Brahman, ese supremo Brahman —conociendo eso, uno se vuelve Brahman, sin ego, sin deseos, disfruta de gozos universales, así conocido.
Cuarta repetición de este verso, completando el patrón extendido. La transformación prometida —brahmā bhavati— es segura para quien conoce. En nuestra práctica de yoga, esto es la garantía: no hay riesgo de fracaso si el conocimiento es genuino. Los sārvabhaumān sukhān (gozos universales) no son un premio otorgado sino la naturaleza misma del Brahman que somos. El ego y los deseos son como nubes que ocultan el sol; cuando se disipan, la luz siempre ha estado allí.