Tṛtīyaḥ paṭalaḥ (Sādhana) · Verso 48

यथेष्टं धारणाद्वायोः कुम्भकः सिध्यति ध्रुवम्।

yatheṣṭaṃ dhāraṇādvāyoḥ kumbhakaḥ sidhyati dhruvam|

Entonces que el practicante, sentado en un lugar retirado y conteniendo los sentidos, repita en inaudible murmullo el largo praṇava OM para destruir todos los obstáculos.

La práctica del praṇava (OM) en silencio, en un lugar retirado (rahasya), con los sentidos retraídos (saṃyatendriya) es una instrucción de mantra japa que complementa el prāṇāyāma técnico. El sonido primordial no se pronuncia sino que se sostiene interiormente, convirtiéndose en vibración pura que resuena en el canal suṣumnā. Es la dimensión sónica del kumbhaka: no solo retención del aliento sino retención del sonido en su forma sutil.

Praṇava (del prefijo pra- + raíz nu-, resonar hacia adelante) designa el mantra primordial OM en tanto que es anterior al lenguaje, el sonido que precede a todos los sonidos manifestados. Dīrgha praṇava —el OM largo— requiere que la vibración se sostenga más allá del sonido articulado, como una resonancia interna que continúa después de que el aliento ha cesado. Esta técnica es una forma de nādānusandhāna, seguimiento del sonido sutil interno.

El lugar retirado (rahasyasthāna, literalmente «lugar secreto, oculto») no es solo privacidad física: es la condición de lo que los textos tántricos llaman ekāgratā (concentración en un solo punto), imposible en el entorno de las relaciones sociales ordinarias. La instrucción sitúa la práctica en el espacio liminal entre el mundo público y el silencio interior donde el OM puede hacer su trabajo.