Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 17
तस्मादभ्यासनं नित्यं कर्तव्यं मोक्षकाङ्क्षिभिः ।
tasmādabhyāsanaṃ nityaṃ kartavyaṃ mokṣakāṅkṣibhiḥ |
Por ello, quienes anhelan la liberación deben practicar diariamente y sin interrupción.
Tras la acumulación de pecados hipotéticos en los versos anteriores, este verso ofrece la conclusión lógica: tasmāt (‘por lo tanto’, partícula inferencial) introduce la prescripción práctica. El abhyāsana (práctica, entrenamiento) debe ser nitya (diario, perpetuo) y se declara kartavya (obligatorio, lo que debe hacerse) para los mokṣakāṅkṣin, aquellos que ‘anhelan la liberación’.
Abhyāsana es un sustantivo verbal derivado de abhi-ās (practicar repetidamente), cognado de abhyāsa, el término que la Bhagavadgītā (VI.35) y los Yogasūtras de Patañjali (I.12-13) utilizan para designar la práctica constante como antídoto al vagabundeo mental. Nitya (eterno, diario) proviene de la raíz ni (dentro, permanente). Mokṣakāṅkṣibhiḥ es un bahuvrīhi: ‘aquellos cuyo deseo (kāṅkṣā) es la liberación (mokṣa)’.
La estructura gramatical del verso —con kartavya como adjetivo verbal de obligación— transforma la recomendación en imperativo categórico. No es una sugerencia para los entusiastas, sino una prescripción vinculante para todo aquel que declare tener aspiraciones liberadoras. Esta formulación conecta con la ética del sādhana que atraviesa toda la literatura del Yoga clásico y medieval.