Caturthaḥ paṭalaḥ (Mudrā) · Verso 92

बिन्दुः करोति सर्वेषां सुखं दुःखञ्च संस्थितः ।

binduḥ karoti sarveṣāṃ sukhaṃ duḥkhañca saṃsthitaḥ |

Aunque inmerso en los placeres, el hombre obtiene los siddhis a través de la práctica; a través de la fuerza de su práctica, se convierte en adepto en tiempo oportuno, en esta misma vida.

La frase bhogayukto’pi mānavaḥ —«incluso el hombre inmerso en los placeres»— es la tercera variación del principio antinomiano del Vajrolī en este contexto (cf. versos 55, 79). La repetición escalonada construye la certeza: no es una concesión pastoral sino una ley de la práctica. El placer no destruye el sādhana cuando la energía del placer es recanalizada mediante la práctica del bindudhāraṇa.

Abhyāsabala —«por la fuerza de la práctica»— es un compuesto que eleva el abhyāsa al nivel de bala (fuerza, poder). La práctica no es un esfuerzo débil y vacilante sino una śakti que se acumula con el tiempo y eventualmente alcanza la masa crítica necesaria para la transformación. Esta acumulación es citta-śakti (poder de la mente-corazón) combinada con prāṇa-śakti (poder vital).

Kāle siddho bhavaty —«en el tiempo oportuno se convierte en un siddha»— introduce el factor temporal sin determinar una duración fija. Kāla aquí no es simplemente «tiempo cronológico» sino el «momento propicio», el kairótico sánscrito: hay un tiempo interior de maduración que no puede forzarse pero que la práctica constante prepara. La especificación iha janmani («en esta misma vida») cierra la promesa en el tiempo presente, sin diferirla a vidas futuras: la liberación es jīvanmukti, posible en el cuerpo vivo.