Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 84
कुलाभिधं सुवर्णाभं स्वयम्भूलिङ्गसङ्गतम्।
kulābhidhaṃ suvarṇābhaṃ svayambhūliṅgasaṅgatam|
Llamado kula, de resplandeciente aspecto dorado, unido al svayambhūliṅga.
En el loto raíz reside el svayambhūliṅga, la forma de Śiva que se manifiesta por sí misma, sin intervención humana. Su fulgor dorado no es una imagen poética sino la descripción de una experiencia directa: quienes penetran en el mūlādhāra con la meditación sostenida perciben este resplandor como realidad interior, accediendo a dimensiones tanto visibles como invisibles de la existencia.
El término kula designa aquí la tradición lineajística y también el conjunto de energías que fluyen por el sistema de cakras. Suvarṇābha literalmente significa «de brillo dorado» (suvarṇa = oro, ābha = resplandor), evocando la calidad luminosa de la conciencia concentrada. El svayambhū (autoengendrado, svayam = sí mismo, bhū = que existe) indica que este liṅga no es una construcción mental sino la presencia de Śiva que siempre ha estado ahí.
En la tradición kula del śaivismo de Cachemira, el svayambhūliṅga del mūlādhāra es el punto de anclaje de toda la práctica tántrica. A diferencia de los liṅgas tallados en piedra que se adoran externamente, este es el símbolo primordial de la conciencia pura descubierto únicamente en la interioridad. El Śiva-saṃhitā hereda esta enseñanza y la integra en su mapa del cuerpo sutil.