Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 85
तत्पद्ममध्यगा योनिस्तत्र कुण्डलिनी स्थिता ।
tatpadmamadhyagā yonistatra kuṇḍalinī sthitā |
En el centro de ese loto reside la yoni; allí reposa la kuṇḍalinī, guardiana de todas las enseñanzas yóguicas.
La yoni en el centro del mūlādhāra no alude exclusivamente a la anatomía femenina sino al principio generativo cósmico: la matriz de toda creación. La kuṇḍalinī descansa enroscada en esta fuente primordial, dormida hasta que la práctica la despierta. Su presencia sthitā (establecida, sin movimiento) describe la potencialidad pura antes de la activación.
El término yoni (yoni = útero, fuente, origen) designa en la cosmología tántrica el aspecto receptivo de la realidad, la śakti en estado no manifestado. Kuṇḍalinī literalmente significa «la que tiene la forma de una espiral» (kuṇḍala = espiral, espiral), imagen que refleja tanto su naturaleza energética como su residencia en el centro más denso del cuerpo sutil.
Este verso presenta la gran paradoja del tantra: la potencia más elevada (la śakti que asciende hasta la conciencia pura de Śiva) reside en el punto más bajo del cuerpo, en la encrucijada de la energía material. La tradición nātha, que influyó directamente en el Śiva-saṃhitā, desarrolló técnicas de bandha y prāṇāyāma específicamente para despertar esta energía enroscada y guiarla hacia el sahasrāra.