Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 83
आधारपद्ममेतद्धि योनिर्यस्यास्ति कन्दतः ।
ādhārapadmametaddhi yoniryasyāsti kandataḥ |
En el corazón está el cuarto chakra, el Anāhata, con doce pétalos —k, kh, g, gh, ṅ, c, ch, j, jh, ñ, ṭ, ṭh—; su color es rojo sangre profundo, tiene como semilla el vāyu 'yam', y es un lugar muy agradable.
Anāhata —“el que no es producido por golpe”— designa el cuarto centro energético con un nombre que ya contiene su esencia: el sonido que en él resuena (anāhata nāda) no proviene de la percusión de dos objetos sino que surge espontáneamente, sin causa externa. Este es el sonido primordial del universo, audible solo en el silencio profundo de la meditación. La ubicación en el corazón no es accidental: el corazón es en todas las tradiciones el centro del amor, la intuición y la compasión.
Yam —el bīja del elemento aire (vāyu)— es la sílaba que vibra en el anāhata. El aire es el más sutil de los elementos terrestres: sigue al fuego del maṇipūra en la cadena de refinación elemental. Los doce pétalos del anāhata corresponden a las doce letras aspiradas del sánscrito (ka a ṭha), relacionadas con el aspecto dinámico del habla. La descripción como lugar “muy agradable” (susthāna) refleja la experiencia meditativa de este chakra: una vez alcanzado, el corazón es percibido como el lugar más acogedor del cuerpo.
El anāhata cakra cierra la primera mitad del capítulo V del Śivasaṃhitā, completando la descripción ascendente desde el mūlādhāra hasta el chakra del corazón. Los cuatro chakras descritos —mūlādhāra (tierra), svādhiṣṭhāna (agua), maṇipūra (fuego), anāhata (aire)— corresponden a los cuatro elementos densos. Los dos chakras superiores restantes —viśuddha (espacio/éter) y ājñā (conciencia pura)— pertenecen a la segunda mitad del capítulo y representan las dimensiones más sutiles del ser: el sonido liberado de todo soporte material y la conciencia que lo percibe.