Prakaraṇa 3 · Verso 15
कालो ऽयं न परः कश्चित् कालः स्वप्न इवागतः
kālo 'yaṃ na paraḥ kaścit kālaḥ svapna ivāgataḥ
Este tiempo no es otro; el tiempo ha venido como sueño
La quietud mental revela una experiencia del tiempo incompatible con la física newtoniana ni siquiera con la relatividad einsteiniana. No se trata de que el tiempo “sea ilusorio” en sentido negativo —que no exista— sino de que su aparente absolutidad depende de la identificación con un sujeto que persiste. El tiempo es la forma que toma la sucesión de vṛttis cuando hay una entidad supuesta —el “yo”— que las acumula en una narrativa continua. En la quietud nistaraṅga, las vṛttis pueden surgir y disiparse sin que nadie las enlace en un “antes” y un “después” personales. El tiempo deviene entonces como el espacio en un sueño lúcido: presente, funcional, pero sin la coacción de irreversibilidad que sufre el soñador no-consciente. Vasiṣṭha no niega el kāla como ordenamiento cósmico —los ciclos, las estaciones, las edades— pero revela que el kāla psicológico, el que produce ansiedad por el futuro y melancolía por el pasado, es proyección de la mente agitada. Cuando esta se aquieta, el tiempo cesa de ser enemigo y se reconoce como la danza misma de la conciencia.