Prakaraṇa 4 · Verso 15
मोहः स्वप्न इव ज्ञेयो न संसारः परत्र च, यदा जानाति तं मोहं कष्टं तस्यास्ति नो ध्रुवम्
mohaḥ svapna iva jñeyo na saṃsāraḥ paratra ca, yadā jānāti taṃ mohaṃ kaṣṭaṃ tasyāsti no dhruvam
La confusión debe ser conocida como un sueño, no el ciclo de existencias ni lo que está más allá; cuando conoce esa confusión, su dificultad ya no es permanente.
La reducción del saṃsāra a moha es la operación central del advaita. No hay dos mundos — el ilusorio y el real — sino una sola realidad mal comprendida. El svapna no es irreal en sí mismo; es real como experiencia, pero su contenido no corresponde a la vigilia. Así el saṃsāra: la experiencia del mundo es auténtica, pero la interpretación de “yo nací, moriré, sufro, disfruto” es sobreimpresión. Paratra — lo que está más allá — tampoco existe como destino separado; no hay más allá del sueño dentro del sueño, sino despertar del sueño. El kaṣṭa pierde su carácter de permanencia (dhruva) cuando se reconoce como moha. No porque la circunstancia cambie sino porque el marco cambia: el que sufre no es entidad s función, no es sujeto sino proceso. La inestabilidad del kaṣṭa — su condición de anitya — se vuelve evidente cuando se observa desde fuera del moha que lo sostiene.