Prakaraṇa 6 · Verso 21
देहेऽपि स्थितम् आत्मैव न देहः परमात्मनि । स्थितं विश्वम् अहं चैव सर्वम् आत्मैव केवलम् ॥
dehe'pi sthitam ātmaiva na dehaḥ paramātmani | sthitaṃ viśvam ahaṃ caiva sarvam ātmaiva kevalam ||
El Sí-mismo solo está en el cuerpo, no el cuerpo en el Sí-mismo supremo. Establecido en el universo, ‘yo’ también: todo es Sí-mismo únicamente.
La inversión del locus —el ātman está en el cuerpo, no el cuerpo en el ātman— no es error de sintaxis sino la expresión de una prioridad ontológica. El cuerpo es aparición en la conciencia; la conciencia no es función del cuerpo. Esta es la ‘hard problem’ de la filosofía de la mente resuelta mediante una inversión gnoseológica: no es que la conciencia surja de la materia sino que la materia es la forma que toma la conciencia para experimentarse a sí misma. El sarvam ātmaiva kevalam —todo es ātman únicamente— es el axioma desde el cual se deduce toda la fenomenología del Yoga Vāsiṣṭha.