Śvetāśvatara Upaniṣad · 3..14

य आत्मनि तिष्ठन् यमात्मा न वेद यस्यात्मा शरीरं य आत्मनोऽन्तरो यमयत्येष त आत्मान्तर्याम्यमृतः

ya ātmani tiṣṭhan yam ātmā na veda yasyātmā śarīraṃ yo ātmano'ntaro yamayaty eṣa ta ātmāntaryāmy amṛtaḥ

Quien, permaneciendo en el Ātman, a quien el Ātman no conoce, cuyo cuerpo es el Ātman, quien desde dentro controla el Ātman —Él es tu Ātman, el Regente interior, el Inmortal.

Una vuelta de tuerca final: incluso el ātman individual —la consciencia que creemos ser— es habitado por un Ātman más profundo. El jīvātman (alma individual) no conoce al paramātman (alma suprema) que lo habita. En nuestra práctica de yoga, esto es el reconocimiento final: incluso mi sentido de “yo soy” es un objeto de conocimiento, no el conocedor último. Hay un Ātman que es testigo incluso del testigo. Ese es el antaryāmin, el inmortal, el no-dual.