Śvetāśvatara Upaniṣad · 4..4
य आत्मनि तिष्ठन् यमात्मा न वेद यस्यात्मा शरीरं य आत्मनोऽन्तरो यमयत्येष त आत्मान्तर्याम्यमृतः
ya ātmani tiṣṭhan yam ātmā na veda yasyātmā śarīraṃ yo ātmano'ntaro yamayaty eṣa ta ātmāntaryāmy amṛtaḥ
Quien, permaneciendo en el Ātman, a quien el Ātman no conoce, cuyo cuerpo es el Ātman, quien desde dentro controla el Ātman —Él es tu Ātman, el Regente interior, el Inmortal.
La culminación de la serie: incluso el ātman individual —la consciencia que creemos ser— es habitado y gobernado por un Ātman más profundo. El jīvātman no conoce al paramātman que lo anima. En nuestra práctica de yoga, esto es la madurez espiritual: reconocer que incluso mi sentido de “yo consciente” es un objeto de conocimiento, no el conocedor último. El verdadero antaryāmin está más allá de todo “yo”, inmortal no porque viva para siempre sino porque nunca nació ni morirá.