Śvetāśvatara Upaniṣad · 4..3

यः पृथिव्यां तिष्ठन् यं पृथिवी न वेद यस्य पृथिवी शरीरं यः पृथिवीमन्तरो यमयत्येष त आत्मान्तर्याम्यमृतः

yaḥ pṛthivyāṃ tiṣṭhan yaṃ pṛthivī na veda yasya pṛthivī śarīraṃ yaḥ pṛthivīmantaro yamayaty eṣa ta ātmāntaryāmy amṛtaḥ

Quien, permaneciendo en la tierra, a quien la tierra no conoce, cuyo cuerpo es la tierra, quien desde dentro controla la tierra —Él es tu Ātman, el Regente interior, el Inmortal.

Este verso repite la estructura del capítulo 3, pero con una diferencia sutil: aquí se enfatiza el control activo (yamayati). El antaryāmin no solo habita pasivamente sino que gobierna desde dentro. En nuestra práctica de yoga, esto nos recuerda que la consciencia no es mera presencia sino inteligencia organizadora. La tierra de nuestro cuerpo —los huesos, la carne, la gravedad— es gobernada por una inteligencia que la tierra misma no conoce. Reconocer esto es reconocer la presencia divina en lo aparentemente inerte.