Malavagga · La impureza · Gāthā 248

Evaṃ bho purisa jānāhi, pāpadhammā asaññatā; mā taṃ lobho adhammo ca, ciraṃ dukkhāya randhayuṃ.

Evaṃ bho purisa jānāhi, pāpadhammā asaññatā; mā taṃ lobho adhammo ca, ciraṃ dukkhāya randhayuṃ.

Entiende esto, buen hombre: las malas cualidades son descontroladas. No dejes que la codicia y la injusticia te torturen largo tiempo.

Evaṃ bho purisa jānāhi — entiende esto, buen hombre: bho es una forma de tratamiento respetuosa. Jānāhi es un imperativo: conoce, comprende, ten presente.

Pāpadhammā asaññatā — las malas cualidades son descontroladas: pāpa-dhamma son los estados mentales dañinos; asaññata es sin control, desbordados. La naturaleza de las impurezas es expansiva si no se las contiene.

Mā taṃ lobho adhammo ca ciraṃ dukkhāya randhayuṃ — no dejes que la codicia y la injusticia te torturen largo tiempo: lobha es codicia; adhammo es lo contrario al Dhamma, la injusticia. Randhayuṃ es torturar, oprimir.

El verso funciona como una advertencia directa y personal. No es una enseñanza abstracta sino un mensaje dirigido: tú, buen hombre, no permitas que estas fuerzas te destruyan. La urgencia es palpable.