Tṛtīyopadeśaḥ (Mudrā) · Verso 88
यद्यत्र क्रियते कर्म तदवश्यं फलं भवेत् | अत एव हि योग्येन बिन्दुं रक्षेत्प्रयत्नतः
yad yatra kriyate karma tad avaśyaṃ phalaṃ bhavet | ata eva hi yogyena binduṃ rakṣet prayatnataḥ
Cualquier acción que se realice, inevitablemente producirá su fruto. Por eso mismo, el yogui capaz debe preservar el bindu con esfuerzo.
Este verso establece un principio universal de causalidad aplicado a la práctica yóguica. Yad yatra kriyate karma tad avaśyaṃ phalaṃ bhavet — toda acción produce inevitablemente su resultado. Este es el principio de karma expresado en su forma más directa.
Aplicado a la práctica de Vajrolī: la preservación diligente del bindu producirá inevitablemente sus frutos —vitalidad, longevidad, poderes sutiles y eventualmente liberación. La pérdida del bindu, igualmente, produce sus consecuencias: debilidad, envejecimiento y dispersión de la consciencia.
Yogyena — “por el yogui capaz” — indica que no cualquiera puede emprender esta práctica. Se requiere preparación, madurez y capacidad. Prayatnataḥ — “con esfuerzo diligente” — recuerda que la preservación del bindu no es pasiva. En un mundo lleno de estímulos que provocan la pérdida de energía, mantener el bindu requiere vigilancia constante, práctica regular y disciplina sostenida.