Tṛtīyopadeśaḥ (Mudrā) · Verso 87
बिन्दुसिद्धिमतां देहे किमन्नं विषमिष्यति | सर्पाणामिव भोगानां विषं न हि विषायते
bindu-siddhimatāṃ dehe kim annaṃ viṣam iṣyati | sarpāṇām iva bhogānāṃ viṣaṃ na hi viṣāyate
¿Qué alimento podría ser veneno para el cuerpo de quienes han perfeccionado el bindu? Así como para las serpientes, el veneno no envenena sus cuerpos.
Este verso utiliza una analogía poderosa para describir la inmunidad del yogui perfeccionado. Bindu-siddhimatām — aquellos que han alcanzado el siddhi del bindu — son inmunes a sustancias que dañarían a otros, igual que las serpientes no son afectadas por su propio veneno.
La preservación y sublimación del bindu confiere una transformación completa de la fisiología. El fuego digestivo optimizado puede procesar cualquier alimento sin generar toxinas. Más aún, la vitalidad acumulada neutraliza sustancias nocivas antes de que puedan causar daño.
Esta afirmación también puede leerse simbólicamente: el yogui que ha dominado su energía sexual ya no es “envenenado” por los objetos de los sentidos. Lo que causa adicción, apego y sufrimiento en personas ordinarias no afecta a quien ha transmutado esa misma energía en consciencia. El “veneno” del deseo se convierte en el “néctar” de la liberación —esta es la alquimia fundamental del tantra.