Pañcamaḥ paṭalaḥ (Dhyāna) · Verso 245

त्रिंशल्लक्षैस्तथाजप्तैर्ब्रह्मविष्णुसमो भवेत्।

triṃśallakṣaistathājaptairbrahmaviṣṇusamo bhavet|

Con treinta lacs de repeticiones, el practicante se vuelve igual a Brahmā y Viṣṇu: los dos grandes poderes cósmicos de la creación y el mantenimiento.

La igualdad con Brahmā y Viṣṇu tras treinta lakhs representa el umbral penúltimo en la escala mantrátrica: el practicante ha integrado los poderes de creación (Brahmā) y mantenimiento (Viṣṇu) del cosmos. Sólo la identidad con Śiva —la disolución total— queda más allá. En la teología śaiva, Brahmā y Viṣṇu son aspectos de Śiva, no sus iguales; el yogui que los iguala está en el umbral de la identidad plena.

Triṃśat-lakṣa = treinta lakhs (3.000.000 de repeticiones), Brahma-Viṣṇu-sama = igual a Brahmā y Viṣṇu (sama = igual, equivalente, en la misma posición). Brahmā es el creador de cuatro rostros, Viṣṇu el conservador azul que duerme en el océano cósmico.

En la jerarquía śaiva, los cinco actos (pañcakṛtya) de la divinidad son: creación (sṛṣṭi, función de Brahmā), mantenimiento (sthiti, función de Viṣṇu), disolución (saṃhāra, función de Rudra/Śiva), ocultación (tirodhāna, función de Maheśvara) y gracia (anugraha, función de Sadāśiva). El yogui que iguala a Brahmā y Viṣṇu ha integrado los dos primeros actos; sólo le resta disolver su separatividad final en Śiva.