Prakaraṇa 5 · Verso 26

न शास्त्रैर् न गुरुणापि न देशैर् न च कालतः । लभ्यते ब्रह्म संसिद्धं स्वात्मज्ञानेन केवलम् ॥

na śāstrair na guruṇāpi na deśair na ca kālataḥ | labhyate brahma saṃsiddhaṃ svātmajñānena kevalam ||

No se alcanza Brahman perfectamente mediante śāstras, ni por gurú, ni por lugares, ni por el tiempo; solo mediante el conocimiento de sí mismo.

La negación de los medios externos —śāstra, guru, deśa, kāla— no es un rechazo de estas cosas sino una precisión sobre su función. Los śāstras preparan la mente; el gurú remueve obstáculos; el lugar y el tiempo crean condiciones favorables. Pero ninguno produce el conocimiento del Ser. Eso no puede ser producido porque ya es.

“Svātmajñānena kevalam” —solo mediante el conocimiento de sí mismo— utiliza “kevalam” (solo, únicamente) en sentido restrictivo pero no excluyente. Es como decir que solo el ojo ve: no excluye que haya luz, objeto, condiciones; pero identifica al ojo como el factor indispensable. Así, svātmajñāna es el factor indispensable que ningún otro factor puede sustituir.

El Haṭha Pradīpikā (IV.4) afirma que “el rāja-yoga se alcanza cuando prāṇa se establece en el brahmarandhra”. Pero inmediatamente después aclara que esto es “destruction of mind” (manonāśa), no logro de algo externo. El yoga del cuerpo, del prāṇa, de los nāḍīs: todo es preparación para el evento que no requiere preparación —el reconocimiento de lo que siempre fue. Como dice el Aṣṭāvakra Gītā (I.15): “Si te abandonas en dios, estarás libre al instante. Si luchas por alcanzarlo, no lo encontrarás en cien años de vida”.