Prakaraṇa 5 · Verso 25

ब्रह्मात्मना स्थितो यस् तु विश्वम् आत्मानम् आत्मना । पश्यन्न् अपि न पश्याति संसारो ऽस्य न विद्यते ॥

brahmātmanā sthito yas tu viśvam ātmānam ātmanā | paśyann api na paśyāti saṃsāro 'sya na vidyate ||

Quien permanece estable en Brahman, viendo el universo como el Ser mediante el Ser, aunque ve, no ve; para él no existe saṃsāra.

La estructura recursiva “viśvam ātmānam ātmanā” —viendo el universo como el Ser mediante el Ser— es un calco de la fórmula clásica del Kaṭha Upaniṣad: “ātmānam ātmany ātmānam paśyati” —el yo se ve a sí mismo en el yo por el yo—. La triple repetición de ātman elimina toda mediación. No hay instrumento, no hay objeto, no hay proceso; solo el ver que es su propio ver.

“Paśyann api na paśyāti” —aunque ve, no ve— es la fórmula de la visión no-dual. No es que el jīvanmukta sea ciego al mundo; es que su visión del mundo ya no es visión de algo, sino conocimiento como algo. Como el ojo que ve la luz no ve “algo” sino que simplemente se ilumina, así el brahmavid ve el universo como autoluminiscencia sin objeto.

El concepto de saṃsāra es aquí definido con precisión: no es el mundo como tal, sino el mundo visto como separado del Ser. “Saṃsāro ‘sya na vidyate” —para él no existe saṃsāra— no significa que el mundo desaparezca, sino que desaparece su carácter de saṃsāra —de transmigración, de perpetuo devenir, de insatisfacción. El mundo sigue siendo; lo que cesa es su apariencia como cárcel. Como dice el Aṣṭāvakra Gītā (II.24): “Donde hay yo, allí hay vínculo; donde no hay yo, no hay vínculo. Así de simple”.