Cittavagga · La mente · Gāthā 35

Dunniggahassa lahuno, yatthakāmanipātino; cittassa damatho sādhu, cittaṃ dantaṃ sukhāvahaṃ.

dunniggahassa lahuno, yatthakāmanipātino; cittassa damatho sādhu, cittaṃ dantaṃ sukhāvahaṃ.

La mente es difícil de contener, veloz, se posa donde quiere. Es bueno dominarla; la mente disciplinada trae felicidad.

Dunniggahassa lahuno — difícil de contener, veloz: la velocidad de la mente es literalmente incomparable. Antes de que se complete un pensamiento, ya hay cinco más esperando. Esta velocidad es natural; el problema es cuando no hay dirección, cuando el movimiento es circular o se dispara hacia todos lados sin coherencia.

Yatthakāmanipātino — que se posa donde quiere: nipāta es asentarse, posarse. La mente sin entrenamiento se asienta donde la atrae la fuerza del hábito o el brillo del estímulo, no donde sería genuinamente beneficioso.

Cittassa damatho sādhu — es bueno el dominio de la mente: dama (dominio, disciplina) no es represión sino educación. Se entrena la mente como se entrena a un animal salvaje valioso: no quebrando su espíritu sino canalizando su energía natural hacia fines constructivos.

Cittaṃ dantaṃ sukhāvahaṃ — la mente disciplinada trae felicidad: danta comparte raíz con dama; un animal danta es uno que ha sido domado, que coopera. La mente domesticada no pierde su vitalidad; la aplica de manera que produce bienestar duradero en lugar de agitación.