Bālavagga · El necio · Gāthā 69

Madhuṃ va maññati bālo, yāva pāpaṃ na paccati; yadā ca paccati pāpaṃ, atha bālo dukkhaṃ nigacchati.

Madhuṃ va maññati bālo, yāva pāpaṃ na paccati; yadā ca paccati pāpaṃ, atha bālo dukkhaṃ nigacchati.

El necio considera dulce el mal mientras no madura. Pero cuando madura el mal, entonces el necio experimenta sufrimiento.

Madhuṃ va maññati — considera como miel: el necio percibe sus acciones dañinas como miel — deliciosas en el presente, sin consecuencias aparentes. Esta percepción es la ilusión fundamental que sostiene el comportamiento dañino.

Yāva pāpaṃ na paccati — mientras el mal no madura: paccati viene de la raíz cocinar/madurar. La metáfora del karma como fruto que madura es central: las acciones no producen consecuencias inmediatas necesariamente. El período de latencia confunde al necio.

Yadā ca paccati pāpaṃ — pero cuando madura el mal: tarde o temprano, el fruto alcanza su madurez. La ley del karma no es un castigo divino sino la continuidad natural de causa y efecto.

Dukkhaṃ nigacchati — experimenta sufrimiento: nigacchati es “caer en”. El necio no solo sufre las consecuencias — es alcanzado por ellas. La distancia temporal puede ser larga, pero la ley opera como el río que siempre llega al mar.